Golpe de estado en un país en putrefacción

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Golpe de estado en un país en putrefacción

Mensaje por Sandro el Mar Nov 10, 2015 10:43 pm

España afronta hoy una profunda depresión caracterizada por cuatro tendencias: la disgregación o balcanización de España, que algunos quieren empeorar disolviendo a la nación en la llamada Unión Europea; la degradación de la política en una farsa antidemocrática; la crisis económica y la mala salud social. Cada uno de estos factores depresivos requiere explicación, y le dedicaré más artículos, pero ahora voy a dar por hecho que la mayoría los percibe más o menos claramente.

La cuestión es que para salir de ahí se necesita una fuerza política capaz de encarar la situación y darle una salida, lo cual exige, para empezar, que perciba claramente los hechos. Esa fuerza, de momento, no existe. Tenemos por una parte una casta política corrupta y delincuente, compuesta por el PP, el PSOE y los separatistas, que ha arrastrado a la nación a la penosa situación actual, y por otra a una pandilla de baratos demagogos marxistoides que explotan el descontento difuso y pueden llevar la crisis al paroxismo. Entre medias, algunos grupos algo mejores, pero débiles y no lo bastante claros para afrontar el desafío histórico actual.

Sobre la casta política apenas vale la pena hablar, porque son claramente los causantes de esta depresión. De los charlatanes ambiciosos de Podemos, sí, porque se presentan como una alternativa y están recibiendo mucha intención de voto. Pero si la opción es entre la peste de Podemos y el tifus de la casta, el país estará perdido, simplemente.

En cuanto a la tercera vía, y a menos que surja algo mejor, se compone de Ciudadanos, UPyD, y VOX. Los dos primeros podrían ser el embrión de esa izquierda civilizada y democrática que España nunca ha tenido; y VOX podría acoger al voto democrático de derechas, hoy usurpado y parasitado por el PP.

Esta me parece, muy resumida, la situación que va a desarrollarse a lo largo de este año, que tiene aspecto de ser decisivo. No sabemos cómo evolucionarán los acontecimientos, pero sí que el tiempo urge de modo absoluto.

Cuando se acerca el final del año, todo ha empeorado menos –dicen— la situación económica, que sigue en plena crisis a pesar de algunas mejoras parciales y con deterioro de la situación laboral de la mayoría de los empleos. El deterioro de la ley, de la justicia, de la Constitución, la corrupción generalizada de los partidos, son los signos cada vez más marcados de la política española. El rasgo principal de estos meses ha sido la profundización de la crisis balcanizante, a la que ha contribuido de forma sistemática, como siempre el grupo PPSOE, hasta llegar a una declaración de secesión en Cataluña, un golpe de estado que no se sabe cómo terminará, pero que de momento empuja la crisis más al fondo. Los procesos de disgregación del país no han hecho más que avanzar ya desde Aznar.

Ni un solo estadista, ni un solo partido se vislumbra capaz de afrontar la crisis de España, que no es solo ni principalmente económica. A lo largo de este tiempo, solo una noticia relativamente buena: Podemos parece estar en declive, cosa buena para el país y mala para el PP, que durante meses ha estado recobrando intención de voto gracias al miedo a la banda de la coleta. Vox, único partido de derecha más o menos real, permanece en un gueto, incapaz de arrebatar votos al PP. UPyD, una izquierda más razonable y civilizada que el PSOE, se ha hundido sin muchas trazas de volver a flote. PPSOE pasa por horas bajas, pero en lo esencial se mantiene, con una sola amenaza a su hegemonía: Ciudadanos, un partido de izquierda progre un tanto jacobino, con votos de derecha. Los votos de derecha le vienen sobre todo de su defensa de la unidad española, el punto político clave de todo el turbio panorama actual. Defensa solo aparente, pues se trata de un partido ultraeuropeísta y anglómano, entre otras cosas.

Todo ello nos lleva a una conclusión: si esto es así se debe a la apatía, a la incapacidad de reacción, la inanidad de una sociedad que lleva muchos años pudriéndose moral e intelectualmente en el reino de la mentira sobre sí misma, sobre su pasado y sus perspectivas. La situación política refleja, precisamente esa podredumbre. España ha atravesado históricamente por situaciones peores y ha salido adelante, pero sería un falso consuelo esperar que ahora vuelva a ocurrir algo parecido. Por ahora no se ven indicios de tal cosa.

Pio Moa.
avatar
Sandro
CybernatuaExcelente
CybernatuaExcelente

Mensajes : 174
Puntos : 294
Fecha de inscripción : 14/10/2013

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.